Tragedia en la restauración

Adiós al restaurador granadino Luís Oruezábal

02.01.2015
Propietario del emblemático restaurante Chikito

La despedida del año no ha podido ser más triste para el sector. El pasado día 31 de diciembre, Granada se despertaba con la trágica noticia del fallecimiento, debido a un desgraciado accidente doméstico, de uno de sus más ilustres ciudadanos, Luis Oruzábal.

Era un empresario hostelero muy conocido dentro y fuera de Granada por su vinculación al mundo deportivo, en primero lugar; y por tener, sobre todo, grandes amigos en todas las esferas culturales, políticas y sociales de la ciudad así como fuera de ella. Persona de gran carisma, destacaba por su gran humanidad y ser muy apreciado por todos los que le conocían.

Visitar Granada y no dejarse ver por el Chikito no era lo normal y aunque nació en Argentina, Luis Ouezábal llevaba en su corazón a Granada siendo uno de sus mejores embajadores, por lo que fue nombrado Hijo Adoptivo de Granada, por decisión unánime del Pleno municipal. Fue ex jugador del Granada CF en los años 70 y tras su retirada del fútbol debido a una grave lesión, pasó a regentar el popular restaurante Chikito, punto de cita para todo tipo de tertulias futbolísticas y deportivas, que adquirió notable fama en los años sucesivos no solo por su calidad culinaria sino también por su implicación en todos los acontecimientos que significasen la promoción externa de la ciudad, en la que Oruezábal -ya dueño en solitario del establecimiento- colaboraba, como en todo lo que hacía, con gran dedicación y entusiasmo.

Una gran pérdida. DEP